Cerebro en forma

 

Mantener el cerebro en forma

Un cerebro está en perfecta forma cuando su funcionamiento alcanza las siguientes calidades. (Ver recuadros en verde en la figura.):

 

  1. atiende con velocidad y eficacia las alertas sensoriales que el cerebro instintivo (reptiliano) le lanza;

 

  1. tiene una capacidad de aprendizaje permanente de todas las cosas nuevas que el entorno le va ofreciendo como retos para adaptarse e intentar mejorar la calidad de vida;

 

  1. obtiene respuestas inmediatas de aceptación o rechazo de las personas, objetos o situaciones gracias a una rápida y efectiva capacidad intuitiva;

 

  1. es capaz de aplicar correctamente análisis y razona-miento (la lógica, el pensamiento deductivo e inductivo) para resolver los problemas que le surgen en el diario devenir;

 

  1. está dotado de visión de futuro y es capaz de planificar qué tareas harán falta para conseguir un objetivo deseado, que recursos deberán disponerse y en qué orden e inter-relaciones hay que realizarlos;

 

  1. tiene capacidad creativa para imaginar nuevas maneras de afrontar la solución a los problema;

 

  1. finalmente, un cerebro en forma ejerce control emocional sobre los fracasos y la frustración y se repone rápidamen-te para seguir luchando.

 

 

Para satisfacer todas estas funciones, el cerebro necesita que estén en perfectas condiciones los recursos psíquicos que comparten: los órganos sensoriales (percepciones); la capacidad de atención .y de concentración; los distintos tipos de memoria que albergan los datos, las emociones, los conocimientos y las vivencias; la capacidad de contex-tualización; el instinto de curiosidad que nos mueve a investigar para descubrir e imaginar nuevas soluciones. (Ver óvalos en color naranja en la figura).

 

Con una actitud abierta, libre de prejuicios y creencias inmutables y con la debida resilencia frente a los fracasos y dificultades, buscaremos las acciones (en gris en la figura) que nos permitan garantizar que nuestro cerebro dé los mejores resultados que el entorno permita.

 

Es evidente, como muestra la figura, que todos los elementos mencionados están íntimamente interrelacionados y que cualquier deficiencia en alguno de ellos tendrá sus repercusiones en los que dependen de él.

 

Teniendo en cuenta que una tercera parte del volumen cerebral está compuesto por vasos sanguíneos, y que el cerebro consume el 25% de los nutrientes presentes en el torrente sanguíneo, se comprende la enorme importancia de cuidar el estado físico cardiovascular y la nutrición. Pero dormir bien y socializar también tienen su importancia.

 

Las actividades básicas para mantener el cerebro en forma: (ver hexágonos en gris en la figura):

 

  1. Actividad cardiovascular: Hacer ejercicio físico adecuado. Bastará (para estos efectos) un ejercicio moderado de media hora cada dos días. Caminar, nadar, montar en bicicleta o bailar pueden ser alternativas fáciles y frecuentes. Deberá suprimirse al 100% el tabaco, el alcohol y los estimulantes artificiales. Eventualmente, se puede optar por la gimnasia kinesiológica de Paul Denison, enfocada a movimientos del cuerpo que mejoran el riego sanguíneo del cerebro.

 

  1. Alimentación sana: Evitar grasas saturadas y toxinas; dieta mediterránea (en cualquier caso, una dieta rica en verduras, frutas, alimentos de grano entero y legumbres); apoyar con nutrientes que potencien la memoria (por ejemplo: curry o Ginkgo-biloba entre otros); reforzar con vitamina B12 y ácido fólico cuando hagan falta; no descuidar unos buenos niveles de hidratación; vigilar que no falte ninguno de los nutrientes básicos. No hay que perder de vista que permitirnos un capricho de vez en cuando mejora nuestra socialización, nuestro estado mental y nos hace más felices.

 

  1. Dormir y relajamiento: Para que el exceso de estrés (distrés) no sature con el cortisol y la adrenalina nuestras capacidades cognitivas, conviene relajarse con meditación, yoga, risoterapia, infusiones de valeriana o tila; o recurrir al bio-feedback con reguladores electrónicos tipo emwave. Para que el hipocampo se restaure y no perda-mos el GPS humano y la memoria de trabajo es imprescindible dormir con sueño reparador. No es tanto una cuestión de horas como de intensidad y eficacia del reposo. Si el hipocampo está lleno cuando nos levantamos de dormir (o no hemos dormido), perderemos capacidades cognitivas, memoria de corto plazo y sentido del contexto y de la orientación. Debemos relajarnos y dormir profundamente; para lograrlo es una buena política acondicionar tanto las rutinas diarias previas a la hora de acostarse como el silencio y oscuridad en el dormitorio.

 

  1. Socializar: Es necesario mantener una vida social activa. Si no puede ser de tipo laboral (por jubilación, desempleo u otras causas), que sea una vida social basada en familia, amistades, aficiones, afinidades o ideologías. Ha que-dado probado que vivir solo es un factor de riesgo para la salud mental.

 

Las actividades complementarias sobre los recursos psíquicos serán:

 

  1. Afinar las percepciones: Conviene agudizarlas al máximo porque son la puerta de entrada de los estímulos al cerebro; corregir las posibles degradaciones (gafas, lentillas, audífonos y lo que haga falta); mejorarlas si cabe (tecnología tenemos para lograrlo) y aplicar a fondo la capacidad de observación adquirida con la experiencia.

 

  1. Focalizar la atención y mantener la concentración: Focalizar la atención en los puntos clave; aguantarla con concentración todo el tiempo que haga falta; no pretender dividirla entre dos o más focos, aunque —excepcional-mente y por períodos cortos de tiempo— cabe la posibilidad de plantear una rueda de conmutación continua entre los focos.

 

  1. Optimizar las memorias: Priorizar la memoria sensorial preferente aunque siempre acompañada del resto; practi-car —y, si es preciso, mejorar con entrenamiento— la memoria geográfica, la prospectiva, la declarativa, la semántica, la autobiográfica. Refrescar de vez en cuando las habilidades especiales adquiridas, tales como idiomas extranjeros o prácticas deportivas.

 

  1. Capacidad de orientación: Recurrir al hipocampo para acompañar los estímulos percibidos con el contexto sen-sorial y geográfico que la memoria de las vivencias anteriores nos pueda proporcionar. La contextualización de la información puede aportar matices claves.

 

  1. Aplicar el instinto de curiosidad: No disminuir nunca el interés por la vida que nos rodea y sus protagonistas; tener curiosidad permanente en las cosas que no se conocen y en los cambios de las que nos son conocidas.

 

 

 

 

Recomendaciones sobre las funciones mentales:

 

  1. Alertas sensoriales: Conviene atenderlas todas porque nunca se sabe dónde están los verdaderos riesgos, pero con serenidad y sin paranoias que nos aumenten sin razón el grado de peligro.

 

  1. Aprendizaje permanente: Hay que tener conciencia de que el conocimiento es como una isla rodeada de agua por todas partes: cuánta más tierra firme tiene la isla, más grandes son las extensiones de agua que la circundan. Aprender nuevas tecnologías, nuevas aplicaciones, nuevas materias que nos llaman la atención, idiomas extran-jeros, tocar un instrumento, videojuegos, etc. Eventualmente, practicar la gimnasia neuróbica de Larry Katz. Está demostrado que hacer lo contrario de los actos automáticos y rutinarios obliga al cerebro a crear nuevas sinapsis y mantenerse activo. Cambiar el reloj a la otra muñeca, ir al trabajo o a casa por caminos distintos, escribir con la mano torpe, y así hasta veinte propuestas

 

  1. Capacidad intuitiva: Hay que hacer caso a la experiencia de las vivencias. Observar y hacer pronósticos sobre el perfil psicológico, las intenciones y el comportamiento futuro de familiares, amigos y conocidos. Hacer pronósticos sobre acontecimientos públicos (deportes y política, mayormente). Llevar por escrito un “diario de intuiciones” para evitar el sesgo egocéntrico falseado de la memoria conocido como “a toro pasado”. Comprobar los aciertos y afinar la puntería con los fallos.

 

  1. Análisis y razonamiento: Sacar deducciones de todo lo que percibimos; jugar al ajedrez o juegos que exijan lógica y razonamiento; hacer brain training; debatir temas de actualidad con familiares y amigos. Imprescindible mantener la apertura de mente, evitar los dogmas y las creencias inmutables. Hay que recordar siempre que la Ciencia nos enseña que las verdades de hoy pueden ser errores demostrados mañana.

 

  1. Visión de futuro: Grabar en la memoria en qué día y momento se planifican las tareas que se tiene intención de hacer. Ajustar las planificaciones en función de la experiencia y de las incidencias imprevistas. Apoyarse en una agenda escrita y contrastar olvidos para superarlos.

 

  1. Capacidad creativa: Hay que tener presente que no hay nada que no se pueda mejorar y, motivado por la curio-sidad y el deseo de mejorar la calidad de vida, busca en todo momento visiones distintas, caminos alternativos a los existentes.

 

  1. Control emocional: Debemos tener a toda costa una visión de futuro optimista, la famosa resilencia de Boris Cyrunlik: sobreponerse a las frustraciones y maltratos de la vida; no quedarse nunca lamiendo las heridas de los combates; digerir los traumas si se puede, y si no se puede, apartarlos para poder mirar hacia adelante con las dosis necesarias de esperanza, alegría y buen humor.