Captar lo esencial

Captar lo esencial

Saber destacar los conceptos más importantes de una novela, un discurso o una clase; saber resumir en unas pocas páginas o unas pocas palabras los conceptos claves y fundamentales, separando el grano de la paja que le acompaña, es una habilidad muy necesaria para afrontar la vida pero que —desgraciadamente— o no se enseñan en absoluto o se enseñan mal.

 

Estamos enseñando con bastante eficacia la habilidad del análisis racional pero no la complementamos con su media naranja mental: la capacidad de síntesis. Nuestros jóvenes corren muy a menudo el peligro de caer en la “parálisis por el análisis”.

 

Me ha complacido enormemente ver una pintada de un enamorado en un muro que dice: “Resumir algo eterno en una sonrisa”. Me ha recordado un tweet que hallé en Internet no hace mucho: “No podrás sonreír una eternidad, pero sí sentir el universo eterno en una sonrisa”.

 

Los poetas ─sobre todo los que están enamorados─ y algunas mentes preclaras nos enseñan a ir la esencia. A las raices. O sea: a ser radicales.